Estética capilar
Para muchos hombres, la ausencia de barba representa un problema. Incluso, en algunos casos, la falta de crecimiento de la barba puede generar un impacto psicológico negativo significativo. Los hombres que buscan un trasplante de barba suelen ser aquellos cuyos folículos presentan un crecimiento asimétrico o zonas donde no crece el vello facial. El trasplante de barba se realiza de manera similar a otros trasplantes capilares. Este procedimiento no presenta efectos secundarios y puede aplicarse a pacientes de cualquier edad.
El trasplante de bigote, al tratarse de una zona facial, es un proceso delicado. Debido a la sensibilidad del área, los efectos iniciales pueden ser algo más notorios en comparación con otros trasplantes. Sin embargo, la estructura de la cara permite que la recuperación sea más rápida que en otras zonas. Medicamentos o lociones no pueden regenerar el vello perdido; solo ralentizan su caída. La única solución definitiva y permanente es el trasplante de bigote.
El trasplante de barba se realiza mediante la técnica Extracción de Unidades Foliculares (FUE), la misma utilizada en el trasplante capilar. En este método, los folículos codificados genéticamente para no caerse se extraen uno por uno de la zona donante en la parte posterior de la cabeza (entre las orejas). Luego, cada folículo se coloca cuidadosamente en las zonas despobladas de la barba, ajustando su ángulo para un crecimiento natural.
Se utilizan folículos sanos de la nuca, genéticamente resistentes a la caída, para implantar en las áreas escasas. Este procedimiento también puede aplicarse en zonas con pérdida localizada, alopecia areata, quemaduras o cicatrices, logrando un aspecto más estético y natural.